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miércoles, 19 de febrero de 2014

Alma Carter (2)

Por Sergio González Levet

El sentido texto que publiqué ante la pena por el fallecimiento de Alma Carter López, una querida amiga de mi esposa y mía, mereció una larga serie de respuestas que dan cuenta del don de gentes, la simpatía y la amabilidad que siempre caracterizaron a esta inteligente profesional y cumplida funcionaria en el Gobierno de Veracruz.

Valga hacer público en este espacio las condolencias que recibí directamente de las personas que la conocieron y la quisieron en su valía. Las comparto con su madre, modelo de entereza y aplomo, la doctora Alma Delia López Severino, con sus queridas tías, con su familia en pleno y con tantos y tantos amigos que regó en el camino corto de su existencia:

Doctor Gerardo Kuri: “Apreciado Sergio, antes que nada un cordial abrazo a ti y tu querida familia, así como sumar mi conciencia a la pena de la familia de Alma Carter, tan entrañable persona. Descanse en Paz la genialidad de esta mujer fuera de serie, que demostró que cuan alto se quiera volar, es posible”.

Doctor Juan José Barrientos: “Me da mucha pena (el fallecimiento de Alma Carter), y ya me imagino a su pobre madre. Un abrazo”.

Jefté Martínez Mercado: “Conocí a Alma durante una entrevista que le hice a Fernando Sánchez, cuando era Presidente de la Fundación Colosio. Una mujer muy joven y con futuro. Ni modo. Saludos”.

Lic. Carlos Rodríguez Fonseca: “Muy sentido su fallecimiento y muy bien la apología que haces de su persona”.
José Luis Enríquez Ambell:

“Muy estimado y fino amigo, te abrazo y pido extender este sentimiento a Elsa tu esposa e hijos.

“Debo confesar que te leo casi a diario y anoche al ver tu columna de ahora, la sentí tan profunda que algunas líneas las compartí con Paty mi esposa, y ambos coincidimos en tus conceptos, pero muy en especialmente creo que el alma y el espíritu abonaron a tu puño y letra para plasmar ese sentimiento ante la partida  de nuestra estimada amiga Alma Carter (qepd), con quien compartí profesionalmente tareas en la administración pública.

“Dios la bendiga e igual a los suyos”

Dra. Zaida Alicia Lladó Castillo:

“Amigo Sergio, hoy leí tu columna y me llegaron tus palabras dedicadas a una mujer valiosa: Alma Carter, y que pocos la podrían haber descrito como tú lo hiciste, con ternura y un gran respeto.

“Para muchos, pero más para su familia, tu mensaje es un bálsamo dentro del dolor, porque el saber que existen muchas personas que, como tú, la admiraban por su trabajo como funcionaria, profesionista y ser humano, mitiga en lo posible el sentimiento de ya no volver a verla como ser amado. 

“Yo la traté muy poco, pero eso no resta mi sentimiento de pésame para su familia y gente que la quiso y la acompañó hasta el último momento. Una persona hermosa y buena, siempre ocupará un lugar especial en el corazón de cada quien. 

“Para ti mi reconocimiento y afecto por tu sensibilidad y por ese homenaje que le has brindado, al que nos sumamos, con mucha tristeza.

“Un abrazo con afecto”.

sglevet@gmail.com
Twitter: @sglevet
facebook.com/sglevet

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Sin ley?

Por Sergio González Levet

En verdad que se extraña el pundonor periodístico de don Julio Scherer, que no se bajaba de la crítica, del señalamiento contra acciones o pasiones de los funcionarios gubernamentales de todos los niveles, pero mantenía a Proceso dentro de los peligrosos o difusos límites de la objetividad, y sobre todo de la información fundamentada y apoyada con fuentes dignas de crédito.

Quienes lo seguimos por años, desde el periodismo combativo y molesto para el poder que ejerció en Excélsior y después desde su valiente revista, que semana a semana revelaba algún secreto, ofrecía una exclusiva o develaba alguna injusticia, tomamos a Scherer como un paladín de la libertad de expresión y como un modelo para el manejo de la crítica fuerte, ésa que se hace necesaria para que haya equilibrio en el ejercicio del poder público.

Por eso lo extrañamos cuando vemos que Proceso se mete con Veracruz al definirnos como un estado sin ley.

(Antes de que los furibundos críticos del actual gobierno estatal se lancen en imprecaciones contra mi persona por hablar mal de un texto “crítico” que enfoca sus baterías contra la actual administración estatal; antes de que me quieran llamar vendido; antes de que me insulten y me inventen falsedades como es costumbre, hago la aclaración de que no pretendo defender aquí al gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien no necesita que lo defiendan o lo alaben porque por él hablarán sus hechos, buenos o malos, digamos lo que digamos o escribamos lo que escribamos. No, mi pretensión es defender a Veracruz y defender como veracruzano el que una revista desde la capital de la República nos califique como un estado en caos y casi en el borde de la ingobernabilidad. Lo hago con respeto, y exijo respeto).

La visión apocalíptica que ofrece Proceso me pega como ciudadano de este hermoso estado. Al querer criticar a su gobierno, termina calificando a una sociedad, a un conjunto de ciudadanos que vive, trabaja, sueña, produce y acrecienta a Veracruz; un conglomerado que no se merece ser tratado con el mismo rasero que otros lugares de la República en donde la ley sí se ha ausentado, al grado que han tenido que intervenir los propios habitantes para tomarla en mano propia.

No faltan los que quisieran que la violencia siguiera enseñoreándose de Veracruz como hace cinco, tres años, para poder seguir criticando a los que están ahora en el gobierno, y a quienes consideran sus enemigos personales. En su iracundia, quisieran que todo siguiera igual de mal, para poder señalar con el dedo flamígero.

Para ellos es más importante ganar la discusión, y olvidan adrede la sabia frase de don Fernando Gutiérrez Barrios: “Contra Veracruz, nunca tendremos razón”.

Ha habido avances; se ha logrado disminuir los índices de delincuencia; la percepción de la violencia es menor que hace meses. Es innegable.

¿Veracruz, estado sin ley?

Dios, no seamos clarividentes.

sglevet@gmail.com
Twitter: @sglevet
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viernes, 14 de febrero de 2014

Alma Carter

Sergio González Levet

Cualquier muerte es lamentable, cualquier fallecimiento es triste por inconmensurable y definitivo. Pero cuando se adelanta en el camino una persona joven y con promesa de futuro como que queda un sentimiento de injusticia, de frustración, un infortunio tal vez mayor.

Por eso la noticia de que Alma Carter López finalmente había perdido su cruenta y dura batalla contra el cáncer nos llenó de desaliento y desánimo -tal vez de ira adjuntada con el dolor- a quienes la conocimos y supimos de sus proyectos, de sus sueños, de lo que se había planteado para ella misma en un futuro que había labrado a fuerza de estudios, de preparación, de trabajo.

Directora de Planeación de la Sedesol veracruzana desde diciembre de 2010, y funcionaria de la Secretaría de Comunicaciones en el sexenio anterior, Alma había ido desarrollando una creciente carrera en la administración pública estatal y se había dado tiempo para añadir a su título de Ingeniera en Electrónica por la Universidad de las Américas de Puebla, un Master en Comunicaciones Móviles en la Fundación Politécnica de Catalunya (FPC)-Fundación Vodafone en Barcelona y la especialidad en Comunicaciones Royal Melbourne Institute of Technology de Australia.

No contenta con ello, mujer siempre inquieta y en busca de nuevos horizontes, hace poco había culminado una segunda maestría, ahora en el terreno de la equidad de género.

Pero su participación en la política no se circunscribía a su responsabilidad oficial, y por eso le gustaba participar activamente en el ámbito partidista. Durante los últimos años había estado junto a Fernando Sánchez como vicepresidenta de la Fundación Colosio-Veracruz, y había formado parte importante del grupo de mujeres colosistas que tanto trabajo desarrollaron, tanto en sus aportaciones teóricas como en su actividad práctica, sobre todo durante las dos últimas elecciones, las de diputados federales y las de alcaldes y diputados locales.

Precisamente en ese último proceso Alma participó como diputada local suplente del abanderado del Partido Verde Ecologista de México, que contendió en alianza con el PRI.

Fruto de su carácter jovial y cercano, enemiga de la confrontación y orientada siempre hacia la convivencia sana y cordial, Alma tenía una enorme cantidad de amigos. La noticia de su desenlace corrió ayer por los corrillos políticos de Xalapa como una gran conmoción.

He conocido la enorme tristeza de su madre, la doctora Alma Delia López Severino, y de sus tías.
Sé también que sus amigas la lloran desconsoladamente y extrañan su calidad humana, sus consejos siempre bien intencionados, su don de gentes.

Elsa, Verónica, Lourdes, Noemí, Aracely, Corintia, Denisse, Arminda, Rosa, Sandra seguirán siendo un grupo cohesionado y se seguirán reuniendo como antes, aunque ahora permeará entre ellas el espíritu y el recuerdo de su amiga ida, una de las mejores, de las más queridas…

Descanse en paz.

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Director General Carlos Morales Tapia | Jefatura de Información - El Popular de Veracruz | Multimedia, Columna y Espacio Informativo